Algunas personas preguntan si el personal branding no es para personas famosas o para personas que quieren algún día ser famosas. Pero la verdad es que la fama es relativa. La fama es una cuestión de contexto.
En un pueblo pequeño cualquier persona es famosa, al igual que en una industria o mercado selecto cualquiera puede ser conocido. Si sacas a esa persona de allí nadie le conoce. Además hay personas muy famosas en áreas que ellas quisieran ser invisibles, así como otras personas que son sobresalientes en lo que pueden ofrecer pero esto nadie lo sabe. Aquí cabe lo dicho por Oscar Wilde: “Lo único peor a que hablen de ti es que no hablen de ti”. Ahora la pregunta del millón es: ¿Si hablan de ti qué es lo que dicen?
“Yo no quiero ser famoso en lo que soy famoso”, me dijo uno de mis asesorados. El problema es que ya es famoso. Este empresario es muy conocido en su mercado, es presidente de una compañía muy reconocida tanto en la República Dominicana como internacionalmente. Lo que le propuse fue usar su fama para lograr comunicar aquellos atributos de su marca personal que sí quiere dar a conocer, mi asesoría como estratega de marca personal es ayudarle a hacer más visible lo que en “su fama” no es tan visible.
Según el diccionario fama es la cualidad de ser conocido. Mi definición de fama es tener reconocimiento por un grupo determinado de personas. En personal branding manejamos el concepto de fama selectiva o lo que llamo micro-fama que no es más que seleccionar en qué áreas quieres ser conocido. Es enfocarte a un target específico. Es comunicar el mensaje de tu marca personal al blanco de público que quieres llegar. Cuando una persona es micro-famosa logra ser conocida, respetada y valorada en el ambiente que su valía es relevante (colegas, posibles clientes, asociados y potenciales aliados).
Toda persona debe elegir el tamaño de la fama que quiere. A mayor fama, mayor costo. La marca Coca Cola quiere llegar a todo mundo, para ello invierten mucho dinero. No creo que quieras llegar a todos, de seguro que no necesitas que todos “los mundos” te conozcan. Tienes que elegir “tu mundo”. El mundo del diseño. El mundo del entretenimiento. El mundo de las mujeres. Pueden ser “mundos más específicos” como el mundo del diseño arquitectónico o el mundo del entretenimiento para familias o el mundo de mujeres casadas y con hijos pequeños de 3 a 5 años de clase media y que vivan en la parte norte del país.
La buena micro-fama juega con otras tres palabras: credibilidad, reputación y visibilidad. Están entrelazadas y una no puede existir sin la otra. Quizá pueden estar separadas en otro mundo, pero nunca en el mundo del personal branding. Si no van juntas no hay buena fama.
Credibilidad – Si la gente no confía en ti nadie hará negocios contigo. Los negocios se hacen entre personas, todavía no negociamos con robots fríos y calculadores. Una persona que estuve asesorando al realizarle un análisis de marca personal descubrimos que la gente, entre otras cosas, le percibe como alguien ambicioso y en un grado mucho menor como alguien confiable. En su caso, le recomendaba hacer más visible el atributo confiable, pues el lado oscuro del atributo ambicioso puede hacer que la gente le perciba como alguien que sólo mira su beneficio personal y esto aleja a las personas, y por ende aleja los negocios.
Reputación – ¿Que dice la gente cuando mencionan tu nombre? La reputación es costosa. Valiosa. Muchos no lo saben hasta que la pierden. La reputación es el resultado de una suma de experiencias que se comunican sobre algo o alguien. Por ello la reputación personal la construimos nosotros mismos, a diferencia de la credibilidad que la podemos recibir porque alguien nos recomienda o nos representa. La reputación toma tiempo y esfuerzo construirla pero mucho más tiempo y trabajo el restaurarla. La buena reputación alimenta la credibilidad y disminuye la necesidad de visibilidad. En el mundo de las marcas podemos ver que las marcas más fuertes son las que menos se anuncian pero las que más venden. Esto cuesta más que mil herramientas de promoción masiva.
Visibilidad - Si la gente no se entera de cuán bueno(a) eres morirás de hambre. La invisibilidad en los negocios, así como en las distintas áreas de responsabilidad de una persona, disminuye la credibilidad. Ver para creer. Que te hagas visible o que hagas visible los atributos, habilidades y fortalezas de tu marca personal no quiere decir que te conviertas en un desvergonzado auto-promotor de ti mismo. Visibilidad quiere decir que tienes que dejar que se vean tus cualidades. La visibilidad alimenta a la reputación, pues al estar visible eres experimentable. No es lo mismo que digas ser la persona que más trabaja en un proyecto específico que ser la persona que más se vea realmente trabajando para lograr dicho proyecto.
Hay casos en que la fama de una persona se traduce en influencia. Esto ocurre cuando la marca personal de alguien afecta el pensamiento a la hora de tomar una decisión importante. Todos somos famosos en algo o por algo, lo ideal es que las fortalezas, habilidades y cualidades que te hacen único sean claramente conocidas por las personas a las que quieres llegar, para que al momento de decidir buscar a alguien que haga lo que ofreces, tu fama hable bien de ti y provoque una decisión que te favorezca.
Todo esto sin dejar de ser auténtico. (A esto dedicaré mi próximo artículo a LA AUTENTICIDAD).
Micro-Fama
2:41 PM | Labels: Atributos, Fortalezas, Personal Brand Strategist, Personal Branding | 1 Comments
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