En mis posts anteriores escribí sobre el peligroso círculo de los 99. Contaba la historia del rey triste y el criado alegre, y de cómo le entristecieron la vida al criado, motivándole a pertenecer al círculo de los 99. Descubrimos que la cuestión no era tener o no tener 99 monedas de oro si no la actitud con la que enfrentaban la vida, teniendo o no teniendo 99 monedas de oro. (Puedes leer ¿Cuánto dinero recibes al mes para vivir bien? 1era y 2da parte).
Realmente el rey tenía muchas más de 99 monedas en el tesoro real, pero para el rey siempre hacía falta “alguito”. Nunca estaba satisfecho. No aprovechaba lo que tenía, no se daba cuenta que lo que le faltaba o deseaba no era nada comparado con lo que ya tenía. El criado nunca soñó con 99 monedas de oro, pero una vez que las tuvo cambió de actitud, se ennegreció por dentro deseando “una monedita más para ser feliz”. Sin disfrutar lo que ya tenía. El problema es olvidar que ya tenemos 99 monedas y enfocarnos solamente en la moneda 100. La cuestión no está en no trabajar o luchar por la moneda #100, la cuestión es trabajar y luchar por la #100 sin dejar de disfrutar a las 99 al 100%.
Centramos el tema alrededor del dinero, pues el personaje enfocó su vida a ganar la moneda 100, nunca se satisface a pesar de tener 99 monedas de brillante oro. Pero las 99 monedas de oro pueden representar otras cosas, otras áreas de nuestra vida. Logros, metas ya alcanzadas pero menospreciadas. Pues como ya son “nuestras” no le damos el mismo valor que cuando estábamos trabajando o hasta luchando por obtener esas “99 monedas”.
Hay personas que caen en el círculo de los 99 tratando de lograr un status social, haciendo relaciones aunque sean superficiales. Otras caen en el círculo de los 99 tratando de ser cada vez más intelectuales, ya han estudiado un montón pero no están felices quieren más. Otros tienen su esposa e hijos, una hermosa familia o esposo e hijos y buscan la moneda 100 aventurándose por ahí. Caer en el círculo de los 99 no es resignarse, es mas bien no aceptar que ya tengo bastante tesoro en mi vida, es peligrar lo que tengo por lo que no tengo. Es perder lo mucho por lo poco. Es no vivir al 100% mis 99.
Pertenecer al círculo de los 99 es nunca poder disfrutar. Es una actitud amarga, ciega y denigrante ante lo que tengo. Mis “99 monedas de oro” no son solamente los dineros que recibo como mi ingreso mensual o anual, mis 99 monedas de oro es todo lo que ya tengo: mis esposa(o), mi empresa o empleo, mis amigos, mis logros en las distintas áreas de mi vida. Ya tengo mucho tesoro logrado, tengo mucho por lo cual estar agradecido.
No sé cuando obtendré la moneda #100 pero mientras viviré al 100%.
Vivir al 100% mis 99
5:20 PM | Labels: estilo de vida | 1 Comments
¿Cuánto dinero recibes al mes para vivir bien? (2da parte)
“Majestad yo no tengo ningún secreto, para mí es un honor servirle, por mi servicio usted me da a cambio comida, ropa y una casita tras el palacio para mí y mi familia. ¿Qué más puedo desear?”
“Nadie puede ser feliz con tan poca cosa, ni comiendo sobras de los nobles, si no me vas a decir vete de mi presencia antes de que ordene que te maten por no darme tu secreto, y cuando salgas ordena a los sabios que vengan pues quiero hacerles una consulta.”
El criado salió rápidamente pues el rey había hablado de matarle, aun sin entender mucho llamó a los sabios y les pidió entrar con cautela pues el rey no estaba de buen humor.”
“En que podemos servirle su majestad” dice el representante de los sabios.
“El criado que les llamó siempre está feliz, pero no me dice su secreto y lo quiero saber. ¿Alguno de ustedes lo sabe?
“Un sabio gordito con acento oriental le dice lo que pasa es que el no pertenece al círculo de los 99.”
“Explícate mejor”
“Todos los que pertenecen al círculo de los 99 son infelices”
“¿Entonces yo estoy en el círculo de los 99 y el no?”
“Así es su majestad, si el entra a este círculo el sería tan infeliz como usted”
“Pues obliguémosle a entrar”
“No su majestad, nadie puede obligar a nadie a entrar”
“Pero sí podemos motivarlo a entrar, pero para esto tiene que conseguir un cofre con 99 monedas de oro.”
“Hecho” dijo el rey.
En la noche casi al amanecer el rey y el sabio van a la puerta de la casita del criado, escriben un letrerito en el cofre con las 99 monedas de oro, el letrerito decía: disfruta este tesoro es tuyo.
En la madrugada antes de salir la luz del sol ven que se enciende una lámpara en la casita, el criado comienza a prepararse para su día. Cuando abre la puerta ve el cofre, lee el letrero, lo coge e inmediatamente lo entra a su casa. El rey y el sabio se acercan a la ventana para espiar.
El criado abre el cofre y la luz de la lámpara admira su nuevo tesoro. Se le ilumina el rostro, le corren lágrimas de felicidad. Comienza agrupar las monedas de 10 en 10 y cuenta. 20, 30, 40, y ve que el último grupo sólo tiene 9. En total 99 monedas. Busca dentro del cofre a ver si le quedaba allí una moneda, busca bajo la mesa, sale fuera y dice: “Me robaron, son unos ladrones, me robaron una moneda de oro”. A todo esto el rey y el sabio seguía observando a su conejillo de Indias.
Dice el criado: “Tengo que completar las 100 monedas de oro. 99 es un número incompleto. Tengo que trabajar más. Cuando salga de servir al rey conseguiré otro trabajo, pondré a mi mujer a trabajar más y venderemos parte de nuestra ropa, comeremos menos y ahorraremos más. Quizá con todo esto y algo más que se me ocurra logre conseguir una moneda de oro y completar. Cuando lo haga estaré satisfecho y todo será diferente en mi vida”.
Desde aquel día aquel criado entró al círculo de los 99. Un club al cual pertenecen personas de muchas nacionalidades. Personas que no disfrutan los tesoros que ya tienen y siempre andan matándose por la moneda 100. Dice el cuento que desde aquel día no vieron al criado sonreír sinceramente, siempre andaba con cara de preocupación y con mal humor, a pesar de tener 99 monedas de oro, estaba triste porque quería una más.
Debemos aprender a disfrutar al 100% las 99 monedas de oro que ya tenemos. Ya tenemos un tesoro, con esto no quiero decir que nos estanquemos, o que nos resignemos, sino que cuidemos la actitud con la cual vivimos, pues hay estilos de vida, formas de pensar que no ayudan a nadie. Una cosa es resignarse a que lo que tengo es suficiente y otra es aceptar que lo que tengo es ya un tesoro completo. En conclusión hay círculos a los que no es recomendable pertenecer. Ni al de los resignados, ni al de los 99.
Tu puedes ser my PhD friend, sal del laboratorio, sal a la vida real, sal del círculo de los 99 (si entraste a él algún día). Disfruta el 100% de lo que ya tienes. Sigue adelante, pero adelante con lo que es tuyo y no con lo que te dictan que debería ser tuyo.
5:03 PM | Labels: Cuento, estilo de vida, finanzas | 0 Comments
¿Cuánto dinero recibes al mes para vivir bien? (1era parte)
Estuve almorzando con un muy buen amigo. Teníamos años que no conversábamos cara a cara (chateábamos cuando el cambio horario nos lo permitía). Estuvo en Japón realizando un PhD en medicina. Le tomó 5 años, metido en un laboratorio, investigando, y escribiendo algo que sirviese al avance de la ciencia médica. De más está decir que mi amigo es sumamente brillante, un genio. Ahora está de vuelta en la República Dominicana, salió del laboratorio. De Japón a Santo Domingo hay mucha diferencia. También del laboratorio al “real life” hay mucha diferencia.
Le noté feliz de regresar a la aventura de vivir en esta isla del Caribe.
Mientras comíamos una deliciosa paletilla de ternera. Me contaba lo que notaba en su regreso a RD. Me decía: “Ahora en los supermercados encuentras de todo. Productos de distintas partes del mundo. Hay una torre o centro comercial en cada esquina y supuestamente en el país no hay dinero. El ritmo de vida es más acelerado. Y noto a la gente nerviosa y con poca claridad en sus vidas.” Creo que my PhD friend nos tomó el pulso y nos dio un diagnóstico exacto.
Mi amigo me hizo una pregunta que casi me atraganto. Me preguntó: “¿Cuánto dinero recibes al mes para vivir bien?” (Para cualquier otra persona esta pregunta podría resultar ofensiva y uno por más amistad que haya de por medio no tiene porque responder a una pregunta así). Yo entendí su intención my PhD friend anda buscando información para saber cómo va a hacérselas ahora que está fuera del “laboratorio”. Le conté las peripecias que mi esposa y yo realizamos mensualmente para vivir como vivimos. No nos quejamos, vivimos bien. Pero le especifiqué que nosotros hemos acordado vivir como vivimos. Y que nuestro “vivir bien” es para otros “vivir mal” aunque para otros “otros” podría ser que vivimos como “ricos millonarios”. La cuestión es que cada cual decide que es lo que vivir bien significa.
“¿Cómo así?” me preguntó. Le dije: “Cada persona (o pareja) debe evaluar y decidir cómo vivirá su vida. Las comparaciones o el medirse según el criterio de otros y no sobre los propios es lo que nos quita claridad en nuestro modo de vivir. En ocasiones la sociedad o el medio en el que nos desenvolvemos nos ponen unas metas que no necesariamente concuerdan con las que realmente deseamos. Y las personas que aceptan esta imposición pierden el vivir su propia vida y además no pueden disfrutar lo que ya tienen. Sólo disfrutan lo que ya tienen si va acorde con el dictado de los demás.”
Aquí cabe muy bien el cuento del rey que aun teniéndolo todo se sentía depre. Muy triste. Su criado, que no llegaba ni a los tobillos del rey ni en cuenta bancaria, propiedades, logros o reconocimientos siempre entraba a la presencia del rey con mucha alegría. Entraba a llevarle la comida al rey tarareando una canción, siempre sonreía. Hasta un día que el rey le dijo: “Dime el secreto de tu alegría. Dime cómo puedes sonreír tanto. Te ordeno que me des tu secreto”.
(Fin 1era parte – continuará)
4:51 PM | Labels: Cuento, estilo de vida, finanzas | 0 Comments


