Los jefes deberían amar a las personas con marca personal.

1) Las marcas personales son leales a quienes le reconocen/Hoy día la palabra INNOVACIÓN esta siendo muy usada, pero me pregunto si los directivos empresariales saben que nunca habrá verdadera innovación si no hay un cambio en el “trato” hacia los empleados.

La lealtad a muerto, a menos que cambie la mentalidad. Los talentos o recursos humanos de una empresa hoy día no se sentirán comprometidos con ella a menos que reciban de la empresa la libertad de “actuar” como agentes independientes, a los que se contrata por proyectos y se les da autonomía para llegar al objetivo o fallar, en fin se les deja crecer. Cuando un empleado siente estar estancado muere la lealtad.



Ya se acabó el trabajo para toda la vida. En el siglo XXI son pocas las personas que se proyectan toda la vida en una misma empresa, a menos que reciban reconocimiento. Este reconocimiento tiene distintas ramas, no saltemos inmediatamente a la conclusión de que para que un empleado se sienta “reconocido” hay que subirle el sueldo. Esto obviamente es una de las ramas del reconocimiento pero otra rama del reconocimiento que crea mayor vínculo es el reconocimiento de las cualidades únicas de los empleados, el reconocimiento de sus “maniobras profesionales creativas” para llegar al objetivo planteado, cuando se paga más sin este tipo de reconocimiento la empleomanía no está motivada ni realmente enlazada con el motive de la empresa.

Si una empresa verdaderamente quiere retener el talento, su mejor estrategia sería el ayudar a sus empleados a descubrir sus marcas personales y/o profesionales. Esto hace que automáticamente cambie la percepción del empleado hacia la empresa y/o empleador. Esto crea lealtad. El departemento de recursos humanos se deberá convertir en el departamento de marcas profesionales, que gestionará el desempeño de las distintas marcas personales que brotan desde la empresa.

2) Las marcas personales atraen clientes/Lo mejor que una directiva empresarial puede hacer es el fomentar la marca profesional en una empresa. Esto dinamiza el trabajo. La calidad del ambiente de trabajo mejora, pues los empleados saben que la empresa les valora. Se convierte el ambiente de trabajo en una “piscina de talento”. En el cual cada uno aporta lo suyo.

Las marcas son atrayentes. Imagínese cuan atractivo sería hacer negocio con una empresa en la cual se note el dinamismo que brota cuando cada empleado tiene su marca personal a flor de piel. Además de que las marcas inspiran confianza. Cuando una marca nos da confianza nos relacionamos con ella. Cuando los empleados, ya sea vendedores, ejecutivos de cuenta, servicio al cliente tienen su marca personal o profesional clarificada vienen a ser para la empresa en la que trabajan como un “imán” de negocios o “imán” de potenciales clientes. Los clientes vienen a “relacionarse” con ellos. El negocio, la empresa se revitaliza.

La pregunta no es ¿Por qué no hacen el trabajo para el cual se les paga? la pregunta debería ser ¿Qué hay que hacer para que hagan el trabajo para el cual se les paga? Cuando un empleado es ayudado por la empresa a descubrir su marca personal la productividad sube, es más eficiente en lo que hace pues tiene a su favor 2 saberes: 1. el saber lo que tiene en sí mismo para desempeñar su función y 2. el saber que la empresa quiere el empleado use lo que totalmente es para cumplir con su trabajo.

3) Las marcas personales dan más de lo que se les pide/Un gran porcentaje de habilidad, valor y pasión en los empleados de muchas empresas estan siendo sub-utilizados. Tener un grupo de profesionales super preparados, pero sobre unos rieles esclavizantes sobre los cuales deben desempeñar su trabajo es el mejor camino a la desmotivación y deslealtad. No hay nadie con más “pilas” que un profesional bien preparado, y mucho más “pila” tiene cuando se le permite ser. A estas personas deberíamos darle la oportunidad de buscar su propio camino para llegar a los objetivos de su posición en la empresa. Limitar sus carreras a “hacer lo que le toca” por su sueldo es algo del pasado.

De seguro que hay un empresariado asustado con esto de la marca personal, le temen a lo que pudiera suceder cuando se libere el potencial de su empleomanía. Mejor que el águila se crea gallina para que no vuele lejos. Mejor tener un “empleado gallina” picoteando donde le ponemos “maiz de trabajo” que un “empleado águila” con aires de aventurero que se crea demasiado y luego se vaya con “nuestros grandes secretos” a la competencia.

Todo lo contrario si una empresa quiere seguir siendo competitiva, dando un servicio excepcional, diferenciandose de las demás empresas que pueden ofrecer el mismo servicio que ella, debería tener en su interior empleados águila, empleados de marca, empleados que marquen. Esto ocurre cuando se alienta a los empleados a “traer al trabajo” lo que realmente son, cuando se les permite “volar” es decir cuando pueden opinar, crear, emprender. Darles la oportunidad de ser intropenuers (emprendedores dentro de una empresa), capaces de desarrollar nuevos métodos de negociación o venta, capaces de implementar nuevas vías y no encerrarse en lo que siempre se ha hecho.

4) Las marcas personales hacen equipo de trabajo/La marca personal o marca profesional fomenta la sana colaboración o el team-work, ya que cada persona aporta sus fortalezas y habilidades. Cuando en una empresa todos son forzados a ser iguales, a pensar igual, a llegar a la solución por un único camino está destinada a la quiebra. La diversidad es negocio hoy día. Por “un alguien” que piensa distinto se han salvado muchos negocios. Además de que la diversidad diluye la mala competencia entre los miembros de un mismo equipo de trabajo, pues cada marca personal tiene sus fortalezas y debilidades, y así donde una persona es débil otro pone sus fortalezas de ese modo el equipo de trabajo se cubre y muestra su lado fuerte.


Para concluir, los jefes deberían amar a las personas con marca personal, y en este caso es un amor con interés pues le conviene a la empresa, pero no deja de ser amor verdadero pues el amor verdadero da libertad, valora, reconoce al otro, permite crecer, en fin, no voy a escribir el artículo de nuevo. Si usted es jefe espero esto le motive a amar interesadamente a sus empleados.

Una Marca sin marca

Las marcas líderes existen porque las personas confían en ellas. Las personas toman la decisión de depositar su confianza en un producto y/o servicio, ya sea porque han tenido una experiencia previa de la marca, o porque se la han referido, o porque la marca les resulta diferente, única y atrayente. Las marcas blancas o marcas sin marca no tienen la capacidad de atraer la confianza de las personas.

Hoy día es muy común entrar al supermercado para comprar “algo”, ese “algo” que necesitamos puede ser un jugo, un shampoo, una pasta dental, etc...y al acercarnos al estante, encontramos una cantidad de productos uno al lado del otro compitiendo por ser tomados en cuenta y ser comprados. Pero en nuestra mente ese “algo” no está sin nombre, lo tenemos claramente nombrado y diferenciado por una marca. Es más en muchas ocasiones sabemos lo que queremos gracias a la marca del producto, pedimos y buscamos lo que necesitamos nombrando la marca y no el producto. Obviamente es una marca que ha logrado sobresalir y ocupar un lugar en nuestra “mente de comprador”, facilitándonos así la selección de productos para satisfacer nuestra necesidad.

Toda marca que haya logrado posicionarse en nuestra mente es una marca líder. Es lo que en nuestro “branding world” llamamos “Top of mind”. Este es el propósito de toda marca: Estar in-the-top-of-the-mind de las personas para que cuando surja la necesidad, esa necesidad automáticamente busque y nos asocie con la marca. Alrededor de una marca líder, existen como planetas circundando el sol, un sin número de marcas que intentan ser compradas en lugar de la marca líder. Intentan ocupar una posición en el mercado colocándose “bajo la sombra de similitud” que tienen con el producto de la marca líder o simplemente estando cerca de la marca líder en el estante de venta. Son más baratas que la marca líder, tienen más o menos las mismas características, cubren más o menos las mismas necesidades, tienen más o menos los mismos ingredientes y más o menos la misma calidad pero no son una marca líder. Es más a veces no son ni siquiera un marca propia sino productos de marca blanca.

Una marca blanca es “una marca sin marca”, es decir un producto genérico, sin nombre propio. Fabricantes y/o grandes empresas de distribución llegan al acuerdo de colocar a bajo costo ciertos productos en tiendas por departamentos y/o grandes cadenas de establecimientos comerciales, dando un margen de precio final favorable para el vendedor y permitiendo que el producto adquiera la marca del establecimiento o cadena comercial que la vende. Esto da cierto prestigio al establecimiento, pues tiene productos con su propia marca, pero estos productos son percibidos por los compradores como de calidad inferior. No quiere decir que no sean comprados, pues sino no existiesen, pero nunca inspiran la confianza que inspira una marca original o una marca líder.

Esto, aunque parezca increible, es totalmente aplicable a los profesionales. Todos tenemos una marca, la cuestión es descubrirla, desarrollarla y comunicarla efectivamente. Cuando nuestra marca profesional se difumina entre los demás profesionales colegas del “supermercado laboral” o el “Supermercado ambiente de negocios” en el que nos movemos, entonces nos convertimos en profesionales sin marca propia, en otras palabras en profesionales de marca blanca.

Los profesionales de marca blanca son parte de un equipo de profesionales y/o ejecutivos sobre-formados pero con una etiqueta de precio único pues se les ve idénticos el uno del otro. Se ha conseguido que su sobre-formación se pague como un producto sin nombre, llevando su carrera la marca de la empresa que distribuye o re-vende su trabajo. Para muchas personas esto es más seguro, pero es una falsa seguridad, pues las marcas genéricas, sean en productos físicos, servicios o profesionales de marca blanca son de fácil sustitución ya que hay muchos en el mercado, todos se parecen tanto el uno del otro que no hay diferencia en “quitar” uno y “poner” otro. En cambio las personas con una marca profesional definida son percibidas como únicas e insustituibles.

No se si usted recuerda esos juegos visuales antiguos que encontrábamos en los periódicos en los cuales ponían dos recuadros de caricaturas similares de las cuales teníamos que encontrar 7 diferencias. A continuación le pongo 7 diferencias entre los profesionales de marca blanca y las personas con marcas profesionales auténticas. (Si quiere verlo un poco más grande sólo haga click sobre la imagen).



Concluyendo, estamos en una nueva era laboral, en la cual para escalar posiciones no basta con cumplir con el trabajo, para lograr y tener éxito hoy, hay que dejar de ser tan comunes y corrientes. Estamos en la era del Efecto Mateo, al que tiene se le dará más y al que no tiene nada diferente que ofrecer, hasta lo poco que tiene se le quitará. En el mundo de hoy, normal es igual a nada, el diferente se lo lleva todo. Descubra y comunique sus atributos diferenciadores y desarrolle su marca profesional. Si necesita ayuda para esto, estamos para servirle.

Encuentra tu tribu

Todas las personas tienen un "range" de influencia. Esa es tu tribu. Les pongo a continuación una charla de Seth Godin, uno de los mejores mercadologos en la actualidad. Esta charla es parte de las maravillosas TED TALKS. Seth con su estilo bien salpicado de buen humor nos explica como las "tribus" son el nuevo medio para dar a conocer lo que sea que querramos dar a conocer. En personal branding sin una tribu no hay vida. Para que tu marca personal sea acogida de lo forma más natural debe ser a través de "la tribu" o "la unidad de varias". Que lo disfrutes. (Si necesitas subtítulos tienes la opción de ponerlos).